martes, diciembre 4

Oneiric Adventures

Iba a un boliche con muuuchas compañeras. Nos invitaban al VIP, y para llegar teníamos que pasar por túneles, rampas y demás. A unos pocos pasos de alcanzarlo, aparece un grupo de niños que iban camino a su primera comunión, seguidos por la directora de mi colegio, que nos mira con mala cara instándonos a retirarnos del VIP al cual todavía no habíamos llegado. Me doy vuelta y me voy, mis compañeras dudan un poco y me siguen.

En la mano llevaba una cajita rectangular forrada con papel afiche, y un libro. Asumo que era un cuento o alguna tragedia griega, ya que no era muy largo. Pero el contenido de la caja era muy importante, eso sí: recortes, fotos, y demás-es pequeñas cosas. Apoyo todo en un sillón, y lo cubro con una campera.

Me doy vuelta, y me saluda una chica y sus amigos. Ella me dice que me conoce del fotolog. Yo no entendí su nombre, pero por algún motivo no se lo volví a preguntar. Charlamos, hasta que veo que alguien está revisando mi cajita rectangular.

Le digo que me disculpe, y voy a salvar mis pertenencias. Quien las tenía en la mano era yo, pero con un tapado y el cabello recogido. Me pido un tanto bruscamente que lo suelte. Me lo saco de la mano, y me lo llevo.

Lo apoyo en otra mesa, donde estaban sentadas algunas amigas. Alguien me pide ver qué tiene adentro. Y me niego. A esta altura, yo ya sé que tiene la cajita. Y sé por qué quiero que nadie lo vea.


De repente, aparezco caminando por Florida (microcentro) pero en La Plata, con otra persona. Y aparece, también, alguien más, a quien miro fijamente. Y me sonríe. E invitablemente, sonrío también.

Esquivo la mirada rápido, y sigo caminando. La persona que iba conmigo, señala algo y me tapa los ojos.

No sé como, esa persona se va y quedo sola. Voy dando pasos cortos, pero firmes, haciendo resonar mis zapatos con taco en el frío asfalto. Creo que lo estoy buscando, pero por los lugares menos indicados, ya que no lo quiero encontrar.



Me sorprendo viajando en un micro escolar, sentada al lado de un muchachito y una muchachita despeinados, con la ropa del colegio desarreglada y cara de cansados. Me hacen algunas preguntas, y se las respondo, mientras charlo con una ex compañera que jamás me cayó del todo bien. Hablo con ellos, sí, pero mientras tanto pienso en otras cosas.

Y suena el teléfono:

- Hola, está Matías?
- Eh, no sé, sí, supongo, quién habla?
- Mariano, él me dijo que lo llame a esta hora pero...
- Qué hora es?
- 06.35 am...
- Eh, ah, ok, esperá que ahora le llevo el teléfono.



Me volví a acostar, y antes de volver a quedarme dormida intenté acomodar todo en mi mente. Me recriminé bastante ser tan ciclotímica inclusive cuando duermo, entre otras cosas mas. Finalmente, Morfeo vino por mí otra vez. Y no me permitió retomar el sueño.

Por un lado, mejor.

2 notas al margen.:

alfil negro dijo...

tranquila que Lord Morfeo sabe bien lo que hace =D

ahora.... QUE HABIA EN LA CAJA?????
tu apellido no sera pandora, no?????????????????????

norber dijo...

q locos son esos sueños donde todo se mezcla y pasan cosas raras... a mi un poco me gustan porq es como si se vivieran de verdad.. q se yo... igual quiero creer q el llamado a las 6 am tambien fue parte del sueño, de otra manera hay q matar a ese sujeto q llamo... besos.