jueves, julio 10

Oneiric Adventures

Debe hacer mas o menos un año desde que cada vez que me despierto hago un repaso de lo que soñé la noche anterior, o escribo algunas keywords en lo que tenga a mano para poder ir reconstruyendo el sueño a lo largo del día. Creo que todo empezó cuando aprehendí que paso 1/3 de mi vida en el universo onírico y, debido a mi constante necesidad de racionalizar el tiempo para hacerlo rendir, decidí que ya que no podía dedicar ese tercio de existencia a otra cosa, como mínimo tenía que tener una idea más clara de qué pasaba ahí.
Las keywords que andaban revoloteando por mi cabeza hoy cuando me levanté eran jazz, chocolate, nativa y cintas.

Habitación de madera, no muy alta, húmeda. Envuelto en cintas, aparece un chico más bajo que yo. Apoyado en la débil franja divisoria entre la vida y la muerte, estira los brazos y me mira fijo, hasta que entra en un estado de pseudo-epilepsia y comienza a despedir espuma por la boca y por los ojos. Bizarro, no suelo soñar con cosas así. La escena era espantosa, y recuerdo haberla visto en una película pero, ¿en cual?. Psicosis, pienso y me conformo con esa respuesta aunque sé que era otra pero también sé que no la voy a recordar y que en este momento no es lo que más interesa. Entre la puerta y el piso se acumula un moho verdoso y espeso que respira. Del otro lado, el clima es completamente diferente. Una bañera enorme de mármol color beige, paredes altas, todo reluciente, en apacible calma. Una nativa desarreglada y con el pelo largo hasta los talones aparece arrodillada sobre el piso. Retrocedo dos pasos y me apoyo contra la pared. Me cuenta que para salvar al chico es necesario que yo recuerde toda la situación con lujo de detalles y que nada quede afuera, pero yo siquiera soy consciente de que algo haya pasado. Ella me pide que de media vuelta y mire la bañera. Entonces, el cuarto oscila entre la completa oscuridad y una luz pálida y rojiza. La bañera está llena de chocolate y suena una canción de jazz. Empiezo a recordar qué era eso, las cosas se empiezan a unir, todas esas escenas separadas logran encastrar y tener coherencia. La nativa sonríe y anuncia que tiene que irse. La luz vuelve de golpe, y me despierto.

¿A alguien le sobra un lexotanil?

12 notas al margen.:

Kitty Wu dijo...

Es algo que me imaginaría pasando en el cuarto rojo de Twin Peaks.

Agustina dijo...

ni-hablar, hoy me levanté escuchando tooodo el cd de angelo badalamenti, pero no me había dado cuenta que podía ser eso

...PnZ! dijo...

wow... en un momento me imagine la situacion y me maree...

que bueno una bañera llena de chocolate, debe estar en el top 5 de mis mayores deseos!

pnz

Agustina dijo...

te aseguro que en el sueño no era tan reconfortante como parece leerlo.
aunque sí, una fondue enorrrrrrrrme en pleno invierno es bastante tentador.

Muzza dijo...

Digna de un guión. Que no te extrañe...

¿Querés ser mi lexotanil?

Agustina dijo...

Retórico en el sentido más persuasivo de la palabra.

Como en una novela mexicana de Thalía pero con más onda y auspiciada por ARDA

melquíades dijo...

Yo diría un alplax de 0.50, una copa de vino tinto cargadita y voilà :)

Agustina dijo...

no es mucho pedir agregarle a eso un día en un spa, no?

melquíades dijo...

Nah, pero eso ya es vicio! =P

un beso

divagues, divagues, divagues dijo...

¿y un dia tirado en la orilla de un rio abajo de la sombra de un coihue? ¿y si el rio no es de agua sino de Cadburys de frutilla....?
¿Que cancion de jazz era? elocuente....

http://www.youtube.com/watch?v=ZfuHBoxF2Zc&feature=related
¿una sugerencia?

Y como todo conlleva a todo......

http://www.youtube.com/watch?v=nV258F-pJ1E&feature=related

Agustina dijo...

@ melquíades
y bueno, con intentarlo no perdía nada ;p

@ divagues, divagues, divagues
la barrita esa de cadbury con yogur de frutilla es una genialidad (y siempre tuve problemas para escribir yogur, es más, ahora mismo, sabiendo que la estoy escribiendo bien, me dan como ganas de ir a buscar un diccionario y asegurarme)
tengo ganas de escuchar la sugerencia y el bonus track, pero acá hay gente durmiendo y ya es suficiente el ruido del teclado.

divagues, divagues, divagues dijo...

Escuchalos igual, que te aseguro que la gente no se va a despertar, sino que sus frazadas se van a transformar en cadburys de yogurT (T!). Pero aflojale al tecladito que los dedos no son fisico-culturistas